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Los Achuar


En la década de los años 50, las maderas, pieles, carne y pescado salado, barbasco, productos hortícolas y animales de corral, se intercambian regularmente en los puertos comerciales del Pastaza, Huasaga y Huitoyacu. Esta avanzada de productos comerciales es desplazada por el aumento en la demanda de madera (década de los 70) y de petróleo (década de los 80). Los achuar en aquellos años gozaban de una relativa prosperidad económica que pagaba el precio de explotación de su mano de obra, pero la depredación de los recursos forestales, de pesca y caza, y la introducción de enfermedades epidémicas o endémicas, atribuidas en un principio a la brujería de los enemigos, motivó el surgimiento de numerosas disputas interétnicas. A mediados de los 80, veinte nuevas comunidades nativas se asentaron en los alrededores de los ríos Pastaza, Huasaga, Huitoyacu, Manchari, Situche y Anasu, produciéndose un fenómeno de nucleación (reunión) provocado por la posibilidad de acceder a los servicios educativos, de salud, a los mecanismos legales de titulación de tierras, a la concesión forestal, al registro civil y a la entrega de documentos personales, entre otros.

Situación actual

Actualmente utilizan el sistema rotativo de tala-quema para sus sembríos, y dedican un 80% de sus chacras a cultivos de subsistencia (yuca, plátano, frutales, barbasco, huaca, entre otros) y un 20% a cultivos comerciales (maíz, frijol, maní, etcétera). Uno de sus mitos cuenta que Nunkui enseñó a la mujer los trabajos de agricultura, alfarería e, incluso, las tareas maternales, pues antes, según narraban los abuelos, en los tiempos míticos las mujeres morían después de que sus esposos les practicaban la cesárea para que parieran, y eran los hombres quienes amamantaban a sus hijos. Famosos por su habilidad para la fabricar cerbatanas (antes arma privilegiada en la cacería), también son especialistas en elaborar el tseas, veneno para las flechas.

Según el Censo de 1993, el 52% de achuares son menores de quince años; la tasa bruta de mortalidad de estas poblaciones es del 14%. En el área de educación se registra un 57% de analfabetos entre las personas mayores de cinco años. En las 35 comunidades en que se encuentran agrupados se imparte la instrucción primaria, aunque sólo hay dos colegios de secundaria en toda la zona. La educación está a cargo de treinta y ocho maestros, de los cuales un alto porcentaje es mestizo y está poco capacitado para ejercer una adecuada enseñanza intercultural bilingüe.

Organizados en varias federaciones, la más representativa es la ORACH (Organización Achuar Chayat), cuyas principales actividades en la actualidad son la de incorporar más maestros indígenas achuares que impartan la instrucción primaria intercultural bilingüe, así como la de pedir el establecimiento de colegios secundarios y puestos de salud en su territorio. B. Soria.

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